Dà Xù · La Gran Doma
Trigrama superior: ☶ Montaña · trigrama inferior: ☰ Cielo
Retener grandes fuerzas para acumularlas; el poder contenido madura. Alimentarse fuera de casa.
El grafismo primitivo muestra una gran barrera sólida reteniendo a un animal poderoso (un toro salvaje o un carnero), unida a la idea de un cercado pastoral destinado a acumular y domesticar las fuerzas de la naturaleza. Simboliza el gran control, la capacidad de almacenar una inmensa cantidad de energía o de conocimientos antes de liberarlos de manera constructiva.
La acumulación de recursos y la memoria del pasado
Este hexagrama describe una fase de consolidación mayor. La situación exige no dispersar las fuerzas en el exterior ("es provechoso no comer en casa"), sino reunirlas y estructurarlas. Es el momento ideal para estudiar, formarse, beber de la experiencia de los antiguos o de la propia memoria para prepararse para una acción de envergadura.
Nutrirse de las lecciones del pasado para domar la propia energía
La estrategia descansa en la disciplina intelectual y espiritual. El texto aconseja estudiar las "palabras y acciones pasadas" para enriquecer la propia conducta. Debes dar prueba de una gran firmeza contigo mismo, canalizar tus impulsos Yang y estructurar tus logros piedra a piedra. Es mediante esta contención voluntaria como se adquiere el poder necesario para "atravesar los grandes ríos".
Estructuralmente, el hexagrama coloca el Cielo (Qian, el vigor indomable) abajo, contenido y encuadrado por la Montaña (Gen, la estabilización) arriba. La Montaña logra la hazaña de mantener bajo ella el poder del Cielo, simbolizando el triunfo de la estructura sobre la fuerza bruta. Es la imagen del saber antiguo que ilumina y canaliza la acción presente.
Cada trazo solo se lee si es mutante en tu tirada. Un trazo mutante transforma la figura: el enlace bajo cada texto indica a qué hexagrama conduce.
Tirada con tres monedas o con tallos de milenrama, trazos mutantes, figura de perspectiva — cálculo en tu dispositivo, sin cuenta.